Si apenas he practicado deporte, ¿me va a servir de algo hacerlo ahora durante el tratamiento?

Escrito el 30/04/2024
Consulta siempre tus dudas con tu equipo médico.


¡Sí, definitivamente! Aunque no hayas practicado deporte anteriormente, empezar a hacer ejercicio durante el tratamiento del cáncer puede ser sumamente beneficioso. De hecho, hay muchos beneficios incluso si no has sido una persona activa antes, y hacerlo ahora puede ayudarte tanto a nivel físico como emocional, mejorando tu calidad de vida y tu bienestar general durante el tratamiento.

1️⃣ Beneficios del ejercicio durante el tratamiento, aunque no hayas hecho deporte antes

1. Mejora de la calidad de vida 🌟

  • El ejercicio moderno y moderado tiene un impacto positivo en cómo te sientes a diario. Ayuda a reducir la fatiga, que es uno de los efectos secundarios más comunes del tratamiento del cáncer, como la quimioterapia o la radioterapia. También puede mejorar el estado de ánimo, reduciendo la ansiedad y la depresión asociadas con el tratamiento.

2. Reducción de la fatiga 💤

  • Muchas pacientes de cáncer experimentan fatiga severa debido al tratamiento, y el ejercicio tiene la capacidad de reducir esta sensación de cansancio extremo. A pesar de que te pueda parecer que el ejercicio te fatiga más, en realidad, hacerlo de forma controlada y moderada puede incrementar tu energía a largo plazo.

3. Mejora de la circulación y oxigenación del cuerpo 💨

  • El ejercicio mejora la circulación sanguínea y permite que el oxígeno y los nutrientes lleguen mejor a todos los tejidos del cuerpo, lo que es especialmente importante durante el tratamiento. Esto puede ayudar a que las células sanas se regeneren mejor y también optimiza la distribución de los medicamentos quimioterapéuticos en el cuerpo.

4. Aumento de la fuerza y tonificación muscular 💪

  • Aunque no hayas hecho deporte antes, realizar ejercicios ligeros como caminar o yoga puede tonificar los músculos y prevenir la pérdida muscular que a veces ocurre durante el tratamiento. La quimioterapia, por ejemplo, puede debilitar los músculos, y el ejercicio te ayudará a mantener la fuerza.

5. Mejora de la movilidad y flexibilidad 🧘‍♀️

  • El ejercicio moderado, como el yoga o los estiramientos, puede mejorar la flexibilidad y movilidad. Esto es especialmente importante si tienes dolor o rigidez debido a la quimioterapia o radioterapia, ya que puede aliviar esas tensiones y ayudarte a moverte más libremente.

6. Apoyo emocional y bienestar mental 🧠

  • Hacer ejercicio, incluso de manera leve, puede estimular la producción de endorfinas, que son sustancias químicas naturales en el cuerpo que ayudan a mejorar el estado de ánimo y reducir el estrés. Esto es particularmente importante cuando se atraviesa el tratamiento del cáncer, ya que las emociones pueden ser muy intensas y cambiantes.


2️⃣ ¿Cómo empezar a hacer ejercicio durante el tratamiento del cáncer ginecológico?

Si nunca has hecho ejercicio o no lo has practicado en mucho tiempo, lo importante es comenzar de manera gradual y adaptar las actividades a cómo te sientas. Aquí tienes algunas recomendaciones para empezar de forma segura:

1. Comienza con ejercicios de bajo impacto 🚶‍♀️

  • Caminar es una de las opciones más fáciles y seguras, especialmente si no has hecho ejercicio antes. Puedes empezar caminando 10 a 15 minutos al día e ir aumentando gradualmente el tiempo y la intensidad. Caminar en un parque o en la cinta de correr son buenas opciones.

  • Otras opciones de bajo impacto incluyen nadar o practicar bici estática.

2. Incorpora ejercicios de estiramiento y movilidad 🧘‍♀️

  • El yoga o los estiramientos suaves pueden ser especialmente útiles para mejorar la flexibilidad y reducir la rigidez. Existen clases de yoga adaptadas para pacientes con cáncer que se centran en movimientos suaves y en la respiración.

3. Realiza ejercicios de tonificación ligera 💪

  • Si te sientes con energía, puedes comenzar con ejercicios ligeros para fortalecer los músculos. Utilizar pesas ligeras o bandas elásticas para trabajar los brazos o las piernas es un excelente comienzo.

4. Escucha a tu cuerpo 🧠

  • Es fundamental que no te exijas demasiado. Si en algún momento sientes dolor, mareo, falta de aliento o cualquier otro síntoma inusual, detén el ejercicio inmediatamente y consulta con tu oncólogo o médico.

5. Establece metas pequeñas y alcanzables 🎯

  • En lugar de buscar metas ambiciosas, comienza con objetivos más pequeños, como caminar durante 15 minutos al día o hacer algunos estiramientos. A medida que te sientas más fuerte y con más energía, puedes aumentar la duración y la intensidad de los ejercicios.


3️⃣ ¿Puedo hacer ejercicio si estoy recibiendo quimioterapia o radioterapia?

Sí, en la mayoría de los casos, se puede y se debe hacer ejercicio durante la quimioterapia o la radioterapia. Sin embargo, es importante que el tipo de ejercicio sea adaptado a tu estado físico y a los efectos secundarios que puedas estar experimentando.

Quimioterapia 💊:

  • Durante la quimioterapia, algunas personas experimentan fatiga intensa o náuseas, lo que puede hacer que se sientan menos motivadas para hacer ejercicio. Sin embargo, incluso un poco de ejercicio puede ayudar a reducir la fatiga y mejorar el bienestar general.

  • Ejercicio ligero como caminar o yoga es seguro y beneficioso incluso durante las sesiones de quimioterapia.

Radioterapia 🔦:

  • La radioterapia puede causar efectos como la irritación de la piel, fatiga o dolor muscular. En este caso, también es importante escuchar a tu cuerpo y adaptar la intensidad del ejercicio según cómo te sientas.

  • Ejercicios suaves de flexibilidad y caminar son altamente recomendados durante este tratamiento.


4️⃣ Consejos adicionales para hacer ejercicio durante el tratamiento

  1. Consulta a tu oncólogo 🩺: Siempre es bueno hablar con tu oncólogo antes de empezar cualquier actividad física para asegurarte de que sea seguro según tu tipo de tratamiento y estado de salud.

  2. Hidrátate adecuadamente 💧: Mantén una buena hidratación durante y después de hacer ejercicio, especialmente si estás recibiendo tratamiento que puede causar deshidratación.

  3. Vístete cómodamente 👚: Usa ropa cómoda y adecuada para el ejercicio, y asegúrate de usar calzado adecuado para evitar lesiones.

  4. Hazlo divertido 🎶: Encuentra actividades que disfrutes, como bailar al ritmo de música alegre, para que el ejercicio no sea una carga, sino una experiencia positiva.


✅ Conclusión

  • 💡 Sí, empezar a hacer ejercicio ahora, aunque no hayas practicado antes, puede traerte numerosos beneficios durante el tratamiento del cáncer ginecológico. Te ayudará a mejorar la circulación, reducir la fatiga, fortalecer tu cuerpo, y mejorar tu bienestar emocional.

  • 🏃‍♀️ Empieza con ejercicios suaves y gradualmente aumenta la intensidad según cómo te sientas.

  • 🎯 Escucha siempre a tu cuerpo y consulta con tu oncólogo para asegurarte de que el ejercicio sea adecuado para ti.