Mónica Mallafré Mercadér, Fisioterapia de la Mujer en el Hospital Dexeus Mujer
Si tienes linfedema debido a la cirugía de cáncer de mama, puede ser comprensible que te preguntes si es seguro realizar ejercicio aeróbico y de fuerza. La respuesta es sí, pero con ciertas precauciones y consideraciones especiales.
1. Consultar con un Profesional de la Salud: Antes de comenzar cualquier programa de ejercicio, es fundamental consultar con un médico o fisioterapeuta especializado en linfedema. Ellos pueden evaluar tu condición específica y brindarte recomendaciones personalizadas sobre el tipo y nivel de ejercicio más adecuado para ti.
2. Ejercicio Aeróbico Moderado: El ejercicio aeróbico, como caminar, nadar o andar en bicicleta, puede ser beneficioso para mejorar la circulación sanguínea y linfática, así como para controlar el peso. Sin embargo, es importante comenzar con intensidad y duración moderadas, y aumentar gradualmente la intensidad a medida que tu cuerpo se adapte.
3. Evitar Movimientos Repetitivos y Pesados: Algunos ejercicios de fuerza que implican movimientos repetitivos o levantamiento de pesos pesados pueden aumentar el riesgo de exacerbación del linfedema. En su lugar, es recomendable optar por ejercicios de fuerza de bajo impacto y moderada resistencia, utilizando bandas de resistencia o pesas ligeras.
4. Ejercicios Específicos para el Linfedema: Algunos ejercicios específicos pueden ser beneficiosos para mejorar la circulación linfática y reducir la hinchazón en el brazo afectado por el linfedema. Estos pueden incluir ejercicios de estiramiento suave, movimientos de bombeo y ejercicios de rango de movimiento para el hombro.
5. Usar Prendas de Compresión: Si te han recetado prendas de compresión para el linfedema, asegúrate de usarlas durante el ejercicio, ya que pueden ayudar a reducir la hinchazón y mejorar la circulación linfática.
6. Escuchar a tu Cuerpo: Es importante estar atento a cualquier señal de malestar durante el ejercicio, como dolor, incomodidad o aumento de la hinchazón en el brazo afectado. Si experimentas alguno de estos síntomas, detén el ejercicio y consulta con un profesional de la salud.
7. Mantener una Hidratación Adeuadada: Beber suficiente agua antes, durante y después del ejercicio es importante para mantener una hidratación adecuada, lo que puede ayudar a prevenir la acumulación de líquido y mejorar la circulación.
En resumen, realizar ejercicio aeróbico y de fuerza puede ser beneficioso para las personas con linfedema por la cirugía de cáncer de mama, siempre y cuando se realice de manera segura y bajo la supervisión de un profesional de la salud. Es fundamental adaptar el programa de ejercicio a las necesidades individuales y seguir las recomendaciones específicas para minimizar el riesgo de complicaciones y maximizar los beneficios para la salud.