Dra. Raquel Bratos Lorenzo, Oncología de Mama y Genética del Hospital Universitario HM Sanchinarro.
Los ganglios linfáticos son parte del sistema linfático, un componente crucial del sistema inmunológico del cuerpo humano. Estos pequeños órganos en forma de frijol están distribuidos por todo el cuerpo y se agrupan en áreas específicas, como el cuello, las axilas, las ingles y el abdomen. Su función principal es filtrar y eliminar bacterias, virus, células muertas y otras sustancias extrañas del líquido linfático antes de que este regrese al torrente sanguíneo.
Cuando el sistema linfático detecta la presencia de patógenos o células anormales, como las células cancerosas, los ganglios linfáticos pueden aumentar de tamaño y volverse sensibles. Esto puede indicar una respuesta inmunológica activa para combatir la enfermedad. Sin embargo, en algunos casos, la presencia de células cancerosas en los ganglios linfáticos puede ser una señal de que el cáncer se ha diseminado desde su sitio original.
La afectación de los ganglios linfáticos en el cáncer de mama es un factor importante en la determinación del estadio de la enfermedad y en la planificación del tratamiento. Los médicos pueden recomendar la extirpación y la evaluación de los ganglios linfáticos afectados para determinar la extensión del cáncer y para ayudar a guiar las decisiones terapéuticas. Sin embargo, es crucial recordar que la presencia de células cancerosas en los ganglios linfáticos no siempre significa que el cáncer se haya diseminado más allá de la mama, y cada caso debe evaluarse de manera individualizada para determinar el mejor enfoque de tratamiento.